Deducir cursos y formación siendo autónomo
Formarte para mejorar en tu negocio es una inversión, y además puede ser deducible. Pero Hacienda pone una condición clave: que la formación esté relacionada con tu actividad. Te explicamos cuándo puedes deducir cursos, libros y formación, y cómo hacerlo bien.
¿Cuándo es deducible la formación?
La regla es sencilla: la formación es deducible si está relacionada con tu actividad y te ayuda a desarrollarla o mejorarla. Hacienda quiere ver esa conexión entre lo que estudias y lo que haces como autónomo.
Por ejemplo: si eres diseñador, un curso de diseño o de una herramienta que usas es deducible. Si eres fontanero, un curso de fontanería o de gestión de tu negocio, también. En cambio, un curso de algo totalmente ajeno a tu actividad no sería deducible.
Qué entra dentro de "formación"
No es solo cursos. También suelen ser deducibles, si están ligados a tu actividad:
- Cursos y formaciones (presenciales u online).
- Libros y manuales técnicos de tu sector.
- Suscripciones a plataformas o publicaciones profesionales.
- Congresos, jornadas y eventos del sector (con sus requisitos).
- Másteres o formación especializada relacionada con tu trabajo.
Los requisitos de siempre
Como cualquier gasto deducible, la formación necesita:
- Factura completa a tu nombre (con tu NIF).
- Estar relacionada con tu actividad.
- Estar registrada en tus libros de gastos.
Cómo te ayuda Quadralo con la formación
Cuando inviertes en un curso, un libro o una suscripción para tu negocio, subes la factura a Quadralo (o la haces foto) y la app la registra como gasto deducible y la aplica en tu IRPF e IVA. Y si dudas de si una formación concreta es deducible en tu caso, el agente IA te lo aclara al momento.
Invierte en ti y deduce lo que te corresponde.
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